Guía para Entrenamientos Generales

Introducción

Todos tenemos en claro lo importante de armar una buena táctica, elegir los jugadores indicados y ubicarlos en la mejor posición/rol que el equipo necesita, pero no todos le damos la importancia o relevancia necesaria a los entrenamientos del equipo.

Para muchos es un módulo sin importancia significativa o que a primera vista es muy complejo de entender, y tal vez ésa sea la primer señal para entender su importancia y dedicarle tiempo. 

Para comenzar a ver la importancia del entrenamiento, entendamos que todo lo que sucede dentro de la cancha es, en mayor o menor medida, el resultado de 3 módulos del juego: 

  • Táctica: Esquema, Mentalidad, Instrucciones, Roles.
  • Jugadores (Individual): Atributos, Grupo Social, Estructura/Influencia, Posiciones y Roles, Entrenamiento Individual, Aprendizaje/Mentorías, Felicidad
  • Entrenamiento (General): Entrenamiento General, Asignación de Preparadores, Unidades.

Si bien el Entrenamiento es el que menor incidencia tiene respecto de los otros dos, es el único que ayudará a los jugadores a tener una mejor comprensión de la Táctica, practicar jugadas determinadas, prepararnos para partidos importantes, colaborar en la cohesión y moral, y obviamente, mejorar sus atributos.

Como verán es un módulo que influye directamente y de forma notoria en lo que más nos gusta del juego: ver que nuestros jugadores hagan en cancha lo que le pedimos y de la mejor manera posible. Entonces, por qué delegarlo?

Nadie delega al Segundo Entrenador la táctica del equipo ni el once titular porque entiende su importancia vital en el juego, y lo mismo debiera pasar con el entrenamiento (aunque sea en alguna medida).

Para buscar revertir esta situación y ayudar a dar un poco de claridad sobre este módulo es que decidí armar esta suerte de Guía de Entrenamiento, la cual no es más que compartir mi visión y experiencia con el módulo, sus particularidades, qué cosas tener en cuenta y buscar cuanto menos que alguien intente adentrarse en él y sacarle provecho.

Entrenamiento General

Como punto de partida fundamental, es indispensable tener definida e implementada la táctica a emplear (instrucciones, roles, con pelotas paradas, pateadores, once titular, etc) y contar con la totalidad del staff de Preparadores y bien asignados. Esto se debe a que la gran mayoría del trabajo de entrenamiento se basa en estas cuestiones, y de no estar definidas el entrenamiento será contraproducente.

Para comenzar con esta guía detallaremos las 4 pestañas que forman parte del Entrenamiento General: Preparadores, Unidades, Programa y Calendario.

Preparadores

Vamos a arrancar por lo más sencillo e intuitivo de hacer que es editar la asignación de los preparadores.

Todo club tiene asignado de forma automática a todos sus preparadores, y como ya sabemos, eso en ocasiones no suele ser óptimo y es mejor revisarlo por nuestra cuenta.

Esto podemos verlo en Preparadores -> Editar la Asignación de los preparadores, donde se nos abrirá un cuadro con todas las áreas de entrenamiento con dos cuestiones claves a balancear desde lo global: Valoración (tomando como base al mejor asignado) y Carga de Trabajo.

El objetivo es conseguir la mayor cantidad de valoración posible por categorías (estrellas) buscando evitar que la carga de trabajo sea muy pesada. Podemos decir que para equipos grandes con mayor presupuesto para preparadores debemos buscar que no supere la carga Media, mientras que para equipos chicos con 4 o 5 preparadores intentaremos simplemente evitar que la carga sea Muy Alta

La lógica es muy simple. Cuantas más áreas deba cubrir un preparador, menor valoración tendrá cada una de ellas (y viceversa). Lo mismo con la carga de trabajo, donde a mayor cantidad de preparadores, menor carga de trabajo demandará esa área. Optimizar esta ecuación Valoración-Carga de trabajo es lo que debemos hacer en base a los atributos de cada preparador y las necesidades de áreas a cubrir.

A continuación dejo una comparativa de la asignación hecha por el juego vs. la optimización del mismo hecha por nosotros.

Esta es una comparación directa entre cómo los asigna el juego y cómo podemos optimizarlo. En algunos casos la diferencia puede ser más amplia, y nos permite ver el rendimiento de nuestros preparadores y saber qué áreas se requiere reforzar.

Unidades

Casi la totalidad de las sesiones de Entrenamientos dividen a todo el plantel en 3 grandes grupos: Unidad de Portero, Unidad Defensiva y Unidad de Ataque.

Aquí designaremos qué jugadores irán al arco, quiénes defenderán y quiénes atacarán en cada una de las sesiones de entrenamiento que utilicemos.

De forma inicial, los jugadores son asignados automáticamente por el Segundo Entrenador y en general suele ser correcta con excepción de algunos casos específicos.

Unidad de Portero: Todos los Porteros
Unidad Defensiva: Todos los jugadores con posición al menos eficaz en la línea de MC-CR (mediocentro-carrilero) hacia atrás y que el Segundo Entrenador interprete que tenga atributos defensivos.
Unidad Ofensiva: Todos los jugadores con posición en la línea de ME (mediocampo) hacia adelante. 

Si fuera nuestra partida y nuestro plantel, nos encontraríamos con 2 o 3 casos para revisar cuanto menos de jugadores en la Unidad incorrecta de acuerdo a lo que buscamos. Hay muchos jugadores eficaces como MC y natural como MEC que son ofensivos, o MEC que son más bien defensivos o que al menos así los usaremos. Asimismo, dependiendo siempre de nuestra táctica, puede ser que asignemos a determinados roles con responsabilidades mixtas en el campo para  formar parte de una unidad distinta a la ya asignada.

Por estos y otros motivos es que el juego nos permite modificar estas asignaciones e inclusive agregar jugadores de otros equipos (reserva, sub21, etc), y dependerá de nuestro esquema y plantel estar atentos a que su distribución sea correcta.

Sesiones de Entrenamiento

Cómo interpretar las Sesiones de Entrenamiento

El Entrenamiento General tiene a su disposición 50 distintos tipos de sesiones para que nuestro equipo entrene en los distintos turnos que van desde sesiones de alta carga física hasta tareas de cohesión de equipo, y según su descripción pueden involucrar al grupo en su totalidad o a parte de él, y puede o no estar dividido según las Unidades.

Como vemos en la siguiente imagen, cada sesión de entrenamiento se divide en 3 partes: Enfoque, Prioridad e Influencia.

1. Enfoque: Indica qué Unidades están involucradas y describe cómo será la sesión para cada uno de ellas. Puede que sea para Todos los Jugadores, Jugadores de Campo (Defensa+Ofensiva), Defensiva, Ofensiva, Portería y Lanzadores, siendo estos últimos los únicos que no son una Unidad sino que se desprende de la designación de lanzadores en nuestra táctica y solo se diferencian en entrenamientos de pelota parada.

2. Prioridad: Describe qué porcentaje de prioridad tendrá cada Enfoque de la sesión seleccionada y entender cuánto trabaja cada Unidad y cuánto participan los Enfoques secundarios y terciarios.

3. Influencia: Indica qué aspectos se trabajan en esta sesión y se especifica el nivel de impacto en cada uno según cada Unidad. Si bien es demasiado sutil, la intensidad en los colores de cada detalle marca la influencia que tiene en esta sesión. Otra forma de verlo es mediante su orden, ya que se muestran de mayor a menor.

Lo importante que debemos incorporar como concepto es no quedarnos solo con el título de cada sesión sino entender la función de cada uno, quienes participan y pensar la mejor forma de utilizarlos.

Cómo distribuir las sesiones de entrenamiento?

La regla indica que la carga del entrenamiento debe comenzar alta y disminuir acorde avance el día, la semana o la temporada completa.

Si lo vemos de forma diaria, las sesiones físicas o intensas deben ir al primer turno y las técnicas/tácticas en el último turno. Cuando lo analizamos de forma semanal, los primeros días pueden incluir sesiones intensas mientras que los más cercanos al partido serán de baja carga.

Ahora, cuando pensamos en la foto completa de la temporada, tenemos que contemplar que hacia el final los jugadores acumulan cansancio, la presión los está afectando, los riesgos de lesión crece mucho y solo quieren que termine todo para irse de vacaciones. Teniendo en cuenta esto es que debemos bajar la carga el último tercio del año, especialmente el último mes, evitando utilizar todos los turnos diarios y dejar turnos de descanso (mejora la felicidad y mejora la condición), usar poco o nada entrenamiento físico y apuntar a lo táctico/técnico del entrenamiento.

Felicidad desde los Entrenamientos

La mayoría de las sesiones contemplan su impacto en la felicidad de los jugadores que el juego refleja mediante moral y ambiente del vestuario. A los jugadores los pone feliz las sesiones con pelota, jugar partidos, interactuar con sus pares y descansar, mientras que les molesta realizar trabajos físicos. Es por este motivo que cuando hay quejas por el entrenamiento suelen estar asociados a trabajos físicos o falta de atención en alguna unidad, pero nunca por practicar mucho fútbol o muchas jugadas ofensivas.

Si bien mantener a nuestros jugadores felices no solucionará problemas en otros frentes, es una buena forma de evitar posibles inconvenientes cuando el equipo no pasa por un buen momento deportivo.

Los defensores y arqueros también son personas

Es muy común que al armar nuestros entrenamientos pongamos foco en utilizar sesiones ofensivas o de pelota parada y se nos olviden sesiones defensivas o de portería, ya sea casual o intencionadamente. Este error puede ocasionar disconformidad en los jugadores marginados que reclaman atención para sus Unidades, pero también es perjudicial para el plantel y nuestra táctica. Algo elemental es que para atacar primero debemos contar con la pelota en nuestra posesión, y para ellos debemos quitársela al rival mediante nuestra defensa o en su defecto nuestro arquero.

Como ya vimos previamente, la mayoría de las sesiones tienen impacto en todo el plantel, con lo cual las sesiones defensivas y de portería también brindan atención a la Unidad Ofensiva.

Otro de los motivos, y en realidad es el más importante, es que debemos mantener un equilibrio de entrenamiento a lo largo de toda la temporada y no hacer entrenamientos defensivos o de portería son tremendamente perjudicial para nuestro equipo.

Habiendo aclarado esto, aquí la cuestión es simple: Por más que busquemos mejorar y trabajar nuestro ataque, no nos olvidemos del resto de las unidades del plantel.

No existe sesión que no sirva debido a nuestra táctica

Uno tiende a interpretar que las sesiones de Ofensiva y Defensiva a entrenar deben ser aquellas cuya descripción tenga exclusiva relación con nuestra táctica, pero la considero errada ya que dista de lo que propone cada sesión.

Todas las sesiones de Ofensiva y Defensiva (exceptuando balones aéreos y rasos) tienen una componente de familiaridad táctica importante, lo cual hace que cada sesión se realice dentro del marco de nuestra táctica. Las sesiones Ofensivas se realizan respetando el Estilo de Pase y Libertad Creativa de nuestra táctica, mientras que las sesiones Defensivas respetan nuestro Estilo de Presión y Marcaje, y no solo lo respetan sino que ayudan a que el equipo se familiarice con dichas instrucciones tácticas.

Supongamos que tenemos una táctica de posesión, pase corto con ritmo bajo y sin wings, jugando ofensivamente por el centro del campo. Si nos basáramos en el título de la sesión, sólo podríamos usar Ataque Paciente y quedarían descartadas las restantes sesiones ofensivas que trabajan atributos necesarios para todo equipo, como ser Centros, Anticipación, Regate, Cabeceo, Control y Tiros Lejanos, que si bien siempre se pueden trabajar con una sesión Ofensiva, ese entrenamiento generalizado no reemplaza un entrenamiento específico de pocos atributos.

Esto tampoco significa que no exista una real asociación entre la descripción de una sesión y un determinado estilo de juego, ya que acertadamente los atributos a trabajar son los óptimos para dicho planteo. Lo que quiero decir es que no debemos encerrarnos solo en eso y buscar trabajar todos los atributos, tal vez no con la misma periodicidad y sin abusar de estilos que no coincidan con nuestro juego, pero nunca descartarlos.
También considero necesario aclarar el entrenamiento Posesión. El gran error que uno puede cometer es asociarla al estilo de juego de posesión y descartarla si no aplica a nuestro estilo de juego. Esta sesión no significa “tener posesión” sino que hace referencia a qué hacemos cuando tenemos la posesión de la pelota, siempre teniendo en cuenta nuestra táctica. Ayuda a la familiaridad táctica de nuestro Estilo de pase y Ritmo de juego, con lo cual si tuviéramos una táctica con un ritmo de juego extremadamente alto y estilo de pases mucho más directos, esta sesión ayudará a que el equipo mejore qué hace con la pelota teniendo en cuenta nuestra táctica.

Programas

Esta sección puede parecer poco útil o solo para obsesivos del entrenamiento, pero si sabemos usarla para sacarnos dudas puntuales, puede ser de gran ayuda. Simplemente se muestran los programas de entrenamiento predefinidos por el juego para utilizar según distintas circunstancias, y nos permite crear nuestros propios calendarios de entrenamiento.

Si bien uno puede interpretar que este último aspecto es el importante de este módulo, en realidad cumple uno mucho más valioso y es el de brindar un resumen del impacto que cada calendario tiene en el plantel a la finalización del mismo, y es información que sólo se muestra en este módulo.

Para entender mejor a qué nos referimos analizaremos la siguiente imagen.

Rasgos Físicos: Aquí maneja una lógica visual distinta a la que estamos acostumbrados ya que se busca que el Riesgo de Lesión y Fatiga disminuyan debido a ser factores negativos, y la Condición siempre va a empeorar salvo en muy pocos casos. Trabajar estos aspectos logran una mejoría a largo plazo, mientras que en el inmediato plazo generan un problema debido a haber hecho tanto esfuerzo físico. Dependiendo el momento de la temporada los trabajaremos de distintas formas.

  • Riesgo de Lesión
  • Condición
  • Fatiga

Rasgos de Equipo: Aquí vemos qué tanto ayuda nuestro calendario a que el plantel esté listo para jugar, a entenderse entre sí y en la felicidad que produce. Cuanto peor tengamos estos indicadores, pero rendimiento tendrán en el campo de juego. 

  • Ritmo
  • Cohesión de Equipo
  • Felicidad

Considero que esta información puede ser muy útil, por ejemplo, al momento de armar nuestra Pretemporada, donde en etapas iniciales buscaremos más Rasgos Físicos que Rasgos de Equipo, o mismo hacia el final de la temporada donde buscaremos bajar mucho los Rasgos Físicos y mantener altos los Rasgos de Equipo. De esta forma podemos verificar que el calendario tenga el impacto que buscamos.

Otro punto importante de este módulo es el que muestra debajo del programa y hace referencia a la Intensidad de Trabajo por Unidad.

Este punto no creo que sea de mayor utilidad al momento de planear un calendario, pero sí me sirve para mostrar lo que explique previamente en Los defensores y arqueros también son personas.

Si vemos el calendario, lo creé con una fuerte orientación defensiva y sin sesiones ofensivas. Así y todo, la intensidad de la Unidad Ofensiva es bastante pareja a Defensiva y esto es porque si bien hay sesiones donde todos participan por igual, mismo en las sesiones defensivas o de portería, la unidad ofensiva también participa.

Calendario de Entrenamiento

En este menú es donde planificaremos cómo serán las semanas de entrenamiento de nuestro equipo y es donde iremos modificando semana a semana según como veamos al equipo en cancha, el momento de la temporada, nuestro plantel y nuestros rivales.

La división del calendario es muy simple. Se muestra de forma mensual dividido en Semanas. Cada semana es completa (7 días) y cada día se subdivide en 3 turnos para sesiones de trabajo (mañana, mediodía y tarde, podemos asumir). Según el nivel de club (Profesional, Semi-Profesional o Amateur) el calendario puede tener limitaciones:

Clubes Profesionales: entrenan toda la semana, hasta 3 veces por día
Clubes Semi-Profesionales y Amateurs: Entrenan 2 o 3 veces por semana (dependiendo cuándo haya partido) y solamente 2 turnos (mañana y mediodía)

El juego incluye una batería de calendarios de entrenamiento predefinidos según cada estilo táctico, el foco de atención requerido, un escenario determinado o momento de pretemporada. Estos calendarios son los que utiliza el Segundo Entrenador de acuerdo a la táctica elegida para asignar el calendario completo. Mismo en caso que armemos una táctica desde pizarra en blanco, el Segundo Entrenador la analiza y asigna los entrenamientos predefinidos que más se asemejen.

Al igual que todo lo que dejamos en manos del juego, considero que busca cumplir con lo básico sin dar mayor valor agregado. Hacernos cargo de los entrenamientos, habiendo entendido su funcionamiento y aplicando nuestro propio criterio (al igual que lo hacemos con el resto del juego), permitirá obtener resultados superiores y específicos según lo vayamos necesitando.

Considero a grandes rasgos que hay 4 momentos donde debemos prestar particular atención a los entrenamientos:

  • Familiaridad Táctica.
  • Pretemporada.
  • Sobrecarga de partidos en una semana.
  • Partido Especial.

Familiaridad Táctica

Cada vez que cambiamos una táctica, agarramos un equipo nuevo o simplemente tenemos alta rotación del plantel, la familiaridad táctica desciende considerablemente y el equipo no encuentra su rendimiento en el campo de juego. Muchas veces esto nos lleva a meternos aún más en la táctica y sus intérpretes, terminando generalmente en un desastre cada vez peor ya que el problema puede no ser la táctica, sino su entendimiento por parte de los jugadores.

Para los momentos donde confiamos en la táctica a implementar y creemos tener los jugadores correctos para llevarla a cabo, el Entrenamiento se vuelve vital para acelerar la familiaridad táctica, entrenar los movimientos necesarios y mejorar la cohesión del equipo para que el equipo juegue a lo que nosotros le pedimos.

Lo primero que debemos entender es que la familiaridad táctica que muestra el juego se basa en la táctica y el once elegido. Lo siguiente a considerar es que tal vez no todos los aspectos de nuestra táctica son desconocidos para nuestros titulares, con lo cual en esta instancia puede convenir hacer foco en aquellos que requieran ser trabajados con celeridad, aunque sin desatender al resto que consideremos vitales para nuestro estilo.

Para esto es fundamental cómo nos pueden ayudar las sesiones a mejorar cada aspecto de la familiaridad táctica y elegir las más convenientes.

Si analizáramos este cuadro según las sesiones, notaríamos que ninguna trabaja más de 3 aspectos de familiaridad táctica (con excepción de las globales, obviamente), y de ahí la importancia de entender qué sesiones debemos poner foco. Como es habitual, el impacto en utilizar sesiones que trabajen pocos aspectos de la familiaridad táctica será mayor a que si usamos aquellas que trabajan la familiaridad táctica completa, aunque en el caso de Ritmo de Juego no tendremos mayor alternativa si queremos mejorarla.

Por último cabe aclarar que otra forma de mejorar la familiaridad táctica es con Partidos amistosos u oficiales. El problema que tiene esto es que sólo los que jueguen mejorarán, mientras que utilizando el entrenamiento hacemos que todo el plantel se familiarice, haciendo que estén mejor preparados al momento de un recambio.

Pretemporada

Es la etapa fundamental de toda temporada ya que es la encargada de la puesta a punto del equipo no solo para el primer partido, sino para toda la temporada. Los jugadores están de vacaciones (merecidas o no), están en mal estado físico por no ejercitar y comer todo lo que durante el año no les dejan, faltos de ritmo y poco se acuerdan de algunas cuestiones de nuestras tácticas. Sumado a esto se dan las altas y bajas del plantel haciendo que la cohesión del equipo también disminuya. 

Siempre podemos elegir la duración de la pretemporada, lo cual también se traduce como cuantas semanas menos de vacaciones tendrá el plantel. Tener una pretemporada larga nos dá más tiempo para prepararnos, pero es posible que enoje a parte del plantel por tener que acortar sus vacaciones, aunque lo mismo sucede si la hacemos muy corta donde se podrían quejar por tener poco tiempo de trabajo y afectar su rendimiento. La solución no es simplemente elegir una opción intermedia y segura, sino ser conscientes de las ventaja/desventaja, y tomar una decisión acorde a nuestro plantel. 
También es fundamental que tengamos el equipo de preparadores completo y bien asignados junto con la táctica definitiva que implementaremos para nuestro equipo.

Una vez definida la duración de la pretemporada, llega el momento de planificarla.
Debemos entender que el entrenamiento físico que se realiza en esta etapa es la de mayor impacto en Fatiga y Riesgo de Lesión de toda la temporada entrante. Esto quiere decir que si entrenamos poco físico, nos quedaremos sin nafta hacia el tramo final de la temporada donde se cansarán más rápido en los partidos, tendrán mayor riesgo de lesión y su recuperación entre partidos disminuirá drásticamente. Tampoco sirve llenar la pretemporada solo de entrenamientos físicos ya que eso generará muchas lesiones, mucho enojo en la plantilla y llegarán al inicio de la temporada con bajísimo ritmo de juego y sin familiaridad táctica. 

Los jugadores siempre se van a quejar cuando hay entrenamiento físico, por lo cual también es necesario equilibrar la semana con fútbol, levanten la moral, entiendan nuestra táctica y tengan amistosos para ganar ritmo de juego. Como todo, es cuestión de buscar el equilibrio correcto contemplando el efecto de cada variable y para esto nos apoyaremos en los indicadores Rasgos Físicos y Rasgos de Equipo que vimos en el módulo Programa.

Por último, intentando no dejar nada afuera, también tenemos que estar atentos a cómo responde cada jugador a nuestra pretemporada e ir regulándola mediante la intensidad de entrenamiento individual. Si notamos que todos nuestros jugadores responden mal, es porque erramos en la planificación. 

Teniendo todo esto en cuenta, vamos a hablar de la planificación.
Lo mejor es que la pretemporada inicie con foco en entrenamiento físico específico (aquellas sesiones dentro de Físico) y que gradualmente se incorpore entrenamiento con pelota y táctico hasta que hacia el final éste sea el foco. Por esto mismo debemos planificar correctamente nuestros amistosos para que comiencen en el 2do tercio de pretemporada y agregando su periodicidad/cantidad hacia el final de la misma.

Para entender mejor esto dividiremos la pretemporada en 3 fases de foco: Físico, Físico-Práctico y Práctico. Cabe aclarar que hablo de foco como una forma de indicar prioridad en que la proporción de dichos entrenamientos deba ser superior al resto, pero esto no implica que deba ser lo único a entrenar.

Otro punto importante es que cada fase debe transicionarse hacia la otra. Esto quiere decir que hacia el final de cada fase debemos optar por un calendario intermedio entre la actual fase y la siguiente.

En la 1er Fase: Foco Físico lo ideal es utilizar las sesiones físicas específicas en el mayor porcentaje posible de nuestra semana (70% aprox), agregando hacia el fin de la semana sesiones de fútbol generales (Ofensiva, Jugadores de Campo, Defensiva, Portería) y finalmente sábado para Partido de Práctica y domingo para Recuperación. Como vemos, la carga física debe ser muy alta, pero sin necesidad de utilizar el calendario completo. Usemos los Rasgos en Programa para estar seguros que el calendario refleja lo que queremos, prestando atención en Felicidad y los Rasgos Físicos.

En la 2da Fase: Foco Físico-Práctico es donde empezamos a balancear el entrenamiento físico y el entrenamiento con pelota usando sesiones que también permitan mejorar la Familiaridad Táctica. Aqui debemos buscar que hacia la mitad de esta fase, la distribución entre físico y práctico sea 50/50. Asimismo reemplazaremos la Práctica de Partido por los primeros amistosos de la pretemporada, lo cual aconsejo en esta instancia sea contra equipos de similar o menor reputación que la nuestra.

En la 3er Fase: Foco Práctico es donde terminamos el gradualismo y empezamos a focalizarnos en entrenamientos con pelota buscando aumentar la familiaridad táctica, el ritmo de juego y la felicidad. Mantenemos algo de sesiones físicas generales (Total o Física), y aumentamos considerablemente las sesiones de fútbol, especialmente aquellas de Familiaridad Táctica según analicemos que nuestro equipo necesite. Aquí es donde aumentamos la cantidad de amistosos y estamos atentos a la rotación del plantel para jugar los mismos, especialmente el último amistoso antes del inicio de temporada. Para esto debemos tener presente cuándo es el primer partido oficial y buscar que haya una semana de distancia con el último amistoso.

Congestión de partidos en una semana.

En esta ocasión apuntamos a las semanas en las cuales tenemos 2 o más partidos por jugar. Creo que lo más importante de este apartado no es el consejo que pueda darles sobre cómo armar el entrenamiento (que lo haré), sino precisamente estar atentos a este tipo de semanas y cambiar lo que el Segundo Entrenador asigna o cuánto mínimo chequearlo. Cuando disputamos un partido adicional, se modifica el calendario previo reemplazando por las sesiones de Partido, Previa de Partido y Recuperación, pero sin balancear el calendario (lo que estaba ahí, se fué). Por otra parte, el juego incluye el escenario Congestión de Partidos, pero está destinado a cuando se juegan 3 partidos en una semana, con lo cual si jugamos 2 partidos la preparación no es la adecuada

Lo que tenemos que tener en cuenta es que una semana con 2 o 3 partidos a disputar demandan un desgaste físico muy grande simplemente por jugarlos, con lo cual lo primero que debemos evitar son sesiones físicas (exceptuando Recuperación) y utilizar sesiones Generales y la preparación de partidos.

Otro detalle fundamental, por más que no queramos, es dejar el día siguiente de cada partido solamente con Recuperación y a lo sumo Cohesión Equipo, Compromiso con la Comunidad o Revisión de Partido. Intentar aprovechar esos turnos porque no tenemos otros solo aumentarán el riesgo de lesión y baja de felicidad del plantel.

Partido Especial.

La denominación de Partido Especial no es caprichosa y el motivo es para diferenciar la apreciación del juego de Preparación para el Partidazo. Este escenario predefinido por el juego tiene un enfoque más bien generalista y con foco en penales, lo cual solo es útil para instancias de eliminación en alguna copa, pero no siempre es el caso.

A qué llamo Partido Especial? Sencillamente a todo aquel que por alguna razón nos preocupa. Los motivos pueden ser varios, pero se me ocurren los siguientes:

  • Enfrentarnos a un rival notoriamente superior (venís peleando descenso y jugás contra el puntero invicto)
  • Enfrentarnos a un rival directo, ya sea por el campeonato, el ascenso o la permanencia.
  • Partido definitorio de Liga, sin importar el rival.

El enfoque que le demos a cada uno de estos posibles escenarios no debería ser muy distinto a la forma en la que planteamos los entrenamientos semana a semana, salvo algunas consideraciones. Por qué digo esto? Porque el entrenamiento dependerá de qué estrategia utilicemos en cada partido. Yendo al primer escenario uno podría suponer “juego contra el puntero invicto, voy a defenderme con todo y entrenaré todo defensa porque ganar es imposible”, pero tal vez uno puede apostar a hacerle partido pensando “estos van a venir relajados y confiados, entonces les voy a jugar de determinada manera ofensiva y salir a ganar”. Ambas posturas son válidas dependiendo el estilo de cada uno, y lo mismo sucederá con el entrenamiento, donde focalizaremos distintas cuestiones según la estrategia de juego.

Mi consejo frente a los Partidos Especiales es buscar que el entrenamiento físico sea lo menor posible, hacer foco en los entrenamientos especializados y buscar que la carga de entrenamiento de toda la semana sea mediana. Algunos inclusive le dan descanso de 2 días a sus jugadores claves por temor a que se lesionen en entrenamiento, lo cual no comparto pero marca lo importante que es atender este entrenamiento.

TODAS LAS SEMANAS

Teniendo en cuenta todo lo dicho en esta guía considero necesario revisar el entrenamiento todas las semanas y hacer las modificaciones que creamos necesarias. No necesariamente debemos crear todos los calendarios de cero y podemos simplemente modificar el existente, aunque dependiendo de cuanto nos involucremos puede terminar sucediendo que modifiquemos todo. 

Lo que utilizo mucho es mejorar los aspectos que noté flojos en el partido anterior trabajándolo en la semana y estando atento a cómo evoluciona.

Considero que la mejor manera de llevar los entrenamientos es con el dinamismo de cada semana, dependiendo de cada rival y sin desatender ninguna Unidad a lo largo de toda la temporada.

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